EL VIAJE DE UN AVE MIGRATORIA DESDE LOS ANDES DE COLOMBIA A NORTE AMÉRICA: ¿SALIR TEMPRANO Y TOMARLO CON CALMA O SALIR MAS TARDE Y MIGRAR RÁPIDO?

This blog post is provided by Ana M Gonzalaez and is the Spanish version of the #StoryBehindThePaper for the article Earlier and slower or later and faster: Spring migration pace linked to departure time in a Neotropical migrant songbird which was recently published in Journal of Animal Ecology.  You can find the English version here.
Este blog fue escrito por Ana M. González y cuenta la historia detrás del artículo “Temprano y Lento o Tarde y Rápido: La Velocidad de la Migración de Primavera está Relacionada con la Fecha de Salida en un Ave Migratoria Neotropical”

Muchas especies de aves migratorias que se reproducen en Norte América viajan exclusivamente a los bosques de las montañas del norte de los Andes de América del Sur localizados entre los 1000-2500 metros de elevación. Este viaje lo realizan en el otoño, antes de que llegue el invierno y las condiciones en Norte América se vuelvan inhóspitas. Las aves permanecen en los Andes aproximadamente desde diciembre a abril, y este período se conoce como la temporada invernal. Tasas de deforestación sin precedentes en los Andes han forzado a algunas especies a usar sistemas agroforestales los cuales mantienen árboles nativos y proveen un hábitat similar al bosque. Los sistemas agroforestales son la cobertura de tierra predominante a través de gran parte de las regiones usadas por las aves migratorias durante la temporada invernal; y el ejemplo más conocido de estos hábitats son las plantaciones de café cultivadas bajo sombra. Aunque un creciente número de investigaciones ha demostrado que las plantaciones de café con sombra proporcionan hábitats adecuados para las aves migratorias, carecemos de información sobre el efecto del uso de los cafetales con sombra vs. bosques nativos en las estrategias de migración.

Plantaciones de café con sombra y bosques Montanos en los Andes de Colombia. Foto por Daniel Giesbrecht

Trabajos previos han demostrado que, durante el regreso a Norte América en la primavera durante abril y mayo, la fecha de salida de los sitios de invernada es una decisión crítica en la vida de las aves migratorias porque puede afectar su supervivencia y éxito reproductivo. Basados en estudios en Centroamérica y el Caribe hemos aceptado durante años que salir temprano de las zonas de invernada está relacionado con el uso de hábitats de alta calidad donde el alimento es abundante. Salir temprano de los sitios de invernada es clave porque conduce a llegar temprano a las áreas de reproducción y a un mayor éxito reproductivo. Pero ¿es salir temprano la única estrategia para lograrlo? Hasta hace poco, responder esta pregunta había sido un gran desafío. Ahora, la tecnología ha hecho posible rastrear aves pequeñas a través de increíbles distancias, de manera confiable, y con una alta precisión.

Durante los últimos cinco años hemos estado investigando a las Mirlas Buchipecosas (Catharus ustulatus) en plantaciones de café con sombra y bosques en los Andes orientales de Colombia. En la mañana del 19 de marzo del 2015, capturé a una de estas mirlas en un bosque localizado a 1500 metros de elevación, 200 kilómetros al suroccidente de Bogotá. Desde aquí en adelante llamaremos a esta ave “Pecas”. Pecas nació en Norte América entre mayo y julio del 2014 y estaba pasando su primer invierno en América del Sur. Durante su viaje de regreso a Norte América desde Colombia, Pecas cargó una pequeña mochila con un radio transmisor que le permitió ser rastreado por el extenso Sistema de Seguimiento de Vida Silvestre Motus. Motus es una red de investigación internacional operada por la organización Birds Canada, con cientos de estaciones de radio telemetría automatizada a lo largo del continente. Esta red, rastreó los movimientos locales de Pecas las 24 horas del día, los 7 días de la semana, y su viaje hacia el norte en la primavera.

Mirla Buchipecosa capturada en un bosque en los Andes de Colombia. Foto por Daniel Giesbrecht

Pecas emprendió su primera migración primaveral desde los Andes colombianos hacia Norte América la noche del 12 de abril de 2015. Un mes después, Pecas fue detectado por la red Motus en Canadá, a casi 6000 km de distancia. Además de registrar este impresionante viaje, la estación Motus responsable de la detección estaba localizada a menos de 200 km al sur del campus de la Universidad de Saskatchewan en donde estaba haciendo mi doctorado en ese momento. Pecas fue una de las muchas Mirlas Buchipecosas rastreadas desde Colombia, y el viaje de cada ave planteó una serie de preguntas interesantes. Por ejemplo, ¿Pecas migro antes o después que otros individuos del bosque, y antes o después en relación a los individuos usando los cafetales con sombra adyacentes? ¿gastó más o menos tiempo migrando? ¿Llegó temprano o tarde a los territorios de reproducción? ¿existe alguna relación entre la estrategia migratoria y la calidad del hábitat donde se capturaron las aves? Las respuestas a estas preguntas las exploramos en nuestra reciente publicación en el “Journal of Animal Ecology”.

Mirla Buchipecosa cargando una pequeña mochila con un radio transmisor. Foto por Ana Gonzalez

Para comprender la calidad relativa del café con sombra vs. bosque, medimos los isótopos estables de carbono en la sangre de las mirlas y evaluamos los patrones de humedad de cada hábitat. Este y otros resultados indicaron que los bosques son un hábitat de mejor calidad. A pesar de esto, Pecas y otras mirlas que invernaron en bosque salieron más tarde en la migración de primavera que las aves que usaron cafetales con sombra. Estos resultados contradicen estudios previos que han encontrado que las aves migran más temprano de hábitats de alta calidad. El giro de la historia, sin embargo, fue que en el caso de las mirlas Buchipecosas, las aves que salieron más tarde migraron más rápido y pudieron “alcanzar”, hasta cierto punto, a las aves que habían salido más temprano. Esto contrasta con la generalidad ampliamente aceptada de que salir temprano conduce a llegar temprano.

Mirlas Buchipecosas (Catharus ustulatus) migrando desde Colombia durante la primavera. Ana González.

Las diferencias que encontramos en el día de salida entre los hábitats sugieren que la fecha de migración es una respuesta plástica a las diferentes condiciones experimentadas en las zonas de invernada. La mayoría de las mirlas en nuestros sitios de estudio partieron entre abril y la primera semana de mayo, mucho después del inicio de la temporada de lluvias. Es importante señalar que la abundancia de frutas e insectos se asocia positivamente con las lluvias en los trópicos. Desde la perspectiva de una mirla, salir más tarde para aprovechar la abundancia de alimento y acumular grandes reservas de grasa rápidamente, migrar más rápido y, en última instancia, alcanzar a las aves que salen más temprano, podría ser una estrategia más segura. Entonces, ¿por qué algunas aves se van antes si pueden quedarse y recuperar tiempo migrando más rápido? Demostramos que las estrategias ‘temprano y lento’ y ‘tarde y rápido’ permitieron a las aves llegar a las áreas de reproducción casi al mismo tiempo, por lo que la principal ventaja de salir temprano probablemente esté asociada con evitar la competencia en las áreas de invernada y la posibilidad de encontrar sitios de descanso de mayor calidad, especialmente para las aves que usaron hábitats invernales de baja calidad.

Para Pecas, y la mayoría de las mirlas, la fecha de llegada a la región de reproducción y el número de días que gastaron migrando estuvieron relacionados con la calidad del hábitat invernal y las condiciones ambientales a miles de kilómetros de distancia en las montañas del norte de los Andes de América del Sur. Esto refuerza la idea de que las diferentes etapas del ciclo de vida de las aves migratorias están inextricablemente relacionadas y que los cambios en la cobertura del suelo y el clima en las zonas de invernada probablemente afectan la supervivencia, el éxito reproductivo y, en última instancia, las tendencias poblacionales de estas aves.

Parte de nuestro equipo de campo colectando datos de las Mirlas Buchipecosas y otras especies en Colombia. Fotos por Ana González

Nuestra investigación también destaca el valor de las colaboraciones internacionales para el estudio de los animales migratorios a escala continental. Nuestro equipo en Colombia fue clave para realizar un trabajo de campo ético y sólido que garantizara la seguridad y el bienestar de las aves, permitiéndonos obtener datos de calidad. Estamos agradecidos por su arduo trabajo y dedicación. También agradecemos a todos los miembros de la red colaborativa de Motus, a nuestros financiadores, y a los generosos propietarios que nos brindaron acceso a sus fincas durante tantos años.

Lee el artículo completo

González, AM, Bayly, NJ, Hobson, KA. Earlier and slower or later and faster: Spring migration pace linked to departure time in a Neotropical migrant songbird. J Anim Ecol. 2020; 89: 2840– 2851. https://doi.org/10.1111/1365-2656.13359

Mirla Buchipecosa en los Andes de Colombia durante la temporada invernal entre diciembre y marzo. Foto por Andrés Posada

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